¿Ataque de ansiedad o falta de azúcar? Los síntomas pueden ser idénticos: aprende a distinguirlos

La ansiedad puede confundirse fácilmente con la hipoglucemia (entendida como un bajo nivel de azúcar en sangre), en la medida en que sus síntomas son muy parecidos. Si bien la hipoglucemia puede causar ansiedad, se trata de condiciones diferentes.

Aprende cómo diferenciarlas:

Signos de ansiedad por hipoglucemia

La hipoglucemia supone bajos niveles de azúcar en el organismo y no siempre se vincula con la diabetes, de acuerdo a Hormone.

  • Si es puntual, se la puede revertir consumiendo un alimento dulce, para elevar los niveles de glucemia.
  • Si es más constante, la persona deberá consultar a su médico y comer más seguido para mantener sus niveles de azúcar en equilibrio.

Según el sitio Calm Clinic, la hipoglucemia puede manifestarse mediante muchos síntomas que se pueden confundir con la ansiedad:

 

  • palpitaciones
  • temblores
  • transpiración
  • palidez y piel fría
  • náuseas
  • visión de luces brillantes
  • pupilas dilatadas (un síntoma frecuente de respuesta ante el miedo)
  • cambios de humor
  • exageración de problemas menores, actitud negativa

Estos síntomas se alinean con los esperados para los ataques de pánico o de ansiedad. Sin embargo, experimentar muy bajos niveles de azúcar en sangre también implica otros síntomas que no son típicos de una condición mental:

  • hambre
  • arrastrar las palabras
  • ojos en blanco

Cómo afrontar el problema

Lo más recomendable es visitar al médico antes de autodiagnosticarte o quedarte con la duda. Para estar oficialmente seguro de que no sufres de hipoglucemia, necesitas realizarte un examen de sangre.

Una vez que hayas confirmado que tienes hipoglucemia no diabética, es seguro ingerir un alimento dulce cuando comienzas a sentirte mareado. Y, para prevenirla, come más de cuatro veces por día.

Si tras consultar a un profesional pudiste descartar que tienes hipoglucemia, es posible que tu problema sea la ansiedad. Es normal sentirla en casos puntuales, pero si se transforma en una condición crónica y sientes los primeros síntomas de forma muy frecuente, es clave que consultes a un especialista. La meditación y el yoga son excelentes aliados para superar esta condición.

Fuente

 

 

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